Por qué importan los ciclos de 90 minutos
El sueño ocurre en ciclos que se repiten cada 90 minutos aproximadamente, pasando del sueño ligero al profundo y al REM y de vuelta. Despertar en medio de una etapa de sueño profundo es lo que te deja atontado incluso tras ocho horas; despertar al final de un ciclo, cuando el sueño es más ligero, suele sentirse mucho más fácil. Esta herramienta alinea tu hora de despertar o dormir para que la alarma caiga entre ciclos y no dentro de uno.
Cómo se calculan las horas
Partiendo de la hora que elijas, suma unos 15 minutos para quedarte dormido y luego cuenta hacia atrás o adelante en bloques de 90 minutos. De cinco a seis ciclos completos (unas 7.5 a 9 horas) es el objetivo saludable habitual para adultos, así que esas opciones se resaltan. Cuatro ciclos (6 horas) sirve en un apuro, y tres (4.5 horas) es un último recurso para una noche corta.
Una guía, no una regla
Los ciclos reales varían de persona a persona y de noche a noche — el estrés, la cafeína, el alcohol y las pantallas los desplazan. Toma estas horas como un buen punto de partida y no como una receta exacta, y apunta a la constancia: acostarte y despertar a horas similares cada día importa más para cómo te sientes que acertar un límite exacto de ciclo.
Orientación general: las necesidades de sueño varían; no es consejo médico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un ciclo de sueño?
Unos 90 minutos en promedio, aunque varía según la persona y a lo largo de la noche. Esta herramienta usa 90 minutos como estimación estándar.
¿Por qué sumar 15 minutos?
La mayoría tarda entre 10 y 20 minutos en dormirse realmente tras meterse en cama, así que se suman 15 minutos antes de contar los ciclos.