Cómo se mide realmente la magnitud de un terremoto
El 10 de agosto de 2026, un fuerte terremoto sacudió el occidente de Colombia con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y se sintió en ciudades como Cali, Manizales y Pereira. En las primeras horas circularon dos magnitudes distintas para el mismo sismo — y esa diferencia, lejos de ser un error, es una buena puerta de entrada para entender cómo se mide en realidad la fuerza de un terremoto.
Hoy la fuerza de un terremoto se mide con la escala de magnitud de momento (aunque coloquialmente se la siga llamando "escala de Richter"). Es una escala logarítmica: cada punto entero de magnitud representa unas 32 veces más energía liberada. Por eso las magnitudes se afinan en las primeras horas —como pasó con el sismo de Chocó— y por eso un 9 no es "un poco más" que un 6, sino miles de veces más energía.
El sismo de Chocó, con los datos disponibles
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el evento ocurrió a las 7:34 de la mañana (hora local), con epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de alrededor de 82 kilómetros. El boletín preliminar del SGC reportó una magnitud de 6.7.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en cambio, reportó de forma preliminar una magnitud de 7.4 y una profundidad algo mayor. En otras palabras, dos organismos serios publicaron cifras distintas para el mismo terremoto en las primeras horas.
Esto no es una contradicción ni un descuido: es exactamente cómo funciona la ciencia sísmica en tiempo real. Las primeras magnitudes son estimaciones rápidas basadas en datos parciales, y se revisan a medida que llegan más registros de más estaciones. La cifra definitiva puede tardar horas o días en consolidarse.
Información verificada al 10 de agosto de 2026, sujeta a revisión por las autoridades. Este artículo no reporta cifras de personas afectadas, porque los balances oficiales aún se estaban consolidando al momento de escribir. Para datos actualizados y oficiales, consulta directamente al Servicio Geológico Colombiano y a los organismos de emergencia.
Un caso más reciente: el terremoto de Flores, Indonesia (M7,7)
Pocos días después, el 15 de agosto de 2026, un sismo más fuerte —magnitud 7,7— sacudió el mar frente a la isla de Flores, en el este de Indonesia, y activó una alerta de tsunami. Según el USGS, su epicentro estuvo a unos 68 km al norte-noroeste de la ciudad de Ende, a una profundidad superficial de apenas 10 km. La agencia indonesia BMKG emitió una alerta de tsunami en 22 zonas; las olas finalmente medidas fueron pequeñas (0,19–0,36 m) y se confirmaron al menos dos víctimas fatales. (Cifras verificadas al 15 de agosto de 2026, sujetas a revisión oficial.)
Es un contraste útil con Chocó. Una magnitud 7,7 libera del orden de 32 veces más energía que una 6,7 —el mismo salto de un punto (~32×) sobre el que se construye la escala—. Incluso frente a la cifra más alta reportada de Chocó (M7,4), Flores igual liberó unas 2,8 veces más energía. Y ambos quedan empequeñecidos por el terremoto de Sumatra de 2004 (M9,1), que liberó más de 100 veces la energía de Flores. Si quieres verlos lado a lado, el comparador de magnitud de terremotos ahora incluye a Flores y Chocó como opciones precargadas.
Flores también muestra por qué la profundidad y la ubicación importan tanto como la magnitud: un sismo superficial y submarino puede levantar el fondo marino y desatar un tsunami, mientras que uno más profundo —como el de Chocó— libera buena parte de su energía antes de llegar a la superficie. Lo explicamos en cómo se forma un tsunami.
Por qué la escala es logarítmica (y qué significa eso)
Aquí está la idea que más se malinterpreta. La escala de magnitud no es lineal: los números no crecen de a poco, sino que se disparan.
En una escala lineal, un 8 sería el doble de un 4. En la escala de magnitud, cada punto entero que subes multiplica la energía liberada por unas 32 veces. Y como es acumulativo, dos puntos enteros no son 64 veces más, sino 32 × 32 ≈ 1.000 veces más energía.
Subir 2 puntos ≈ 1.000 veces más energía Por eso la diferencia entre un sismo "moderado" y uno "catastrófico" en el número parece pequeña, pero en energía es un abismo.
Un ejemplo directo con el propio sismo de Chocó: la diferencia entre las dos magnitudes reportadas, 6.7 y 7.4, parece mínima —apenas 0.7 puntos— pero representa alrededor de 11 veces más energía. Esa es la razón por la que afinar la magnitud importa tanto: un pequeño ajuste en el número es un cambio enorme en lo que ese número describe. Míralo en el widget.
La escala logarítmica: energía por magnitud
Mueve la magnitud y observa cuánta energía representa, comparada con un sismo de magnitud 5. La barra crece de forma logarítmica: pequeños saltos en el número son saltos gigantes en energía.
Cálculo real: la energía sigue la relación estándar en la que cada punto de magnitud equivale a 101,5 ≈ 32 veces más energía. Las categorías son orientativas; el daño real depende también de la profundidad, el tipo de suelo y la cercanía a zonas pobladas.
La escala de Richter ya no es la que se usa (aunque todos la nombran)
Vale aclarar un punto que confunde a mucha gente. La famosa escala de Richter, creada en 1935, funcionaba bien para terremotos moderados y cercanos, pero se "saturaba" con los sismos más grandes: a partir de cierta magnitud dejaba de distinguir bien entre uno enorme y otro descomunal.
Por eso, desde hace décadas, los organismos como el USGS usan la escala de magnitud de momento (Mw), que mide directamente la energía liberada a partir del tamaño de la ruptura y del deslizamiento de la falla. Es la que da esas cifras de 6.7 o 7.4. Coloquialmente se sigue diciendo "escala de Richter" por costumbre, pero la que realmente reportan las autoridades hoy es la de momento.
Los terremotos más grandes jamás registrados
Para dimensionar de verdad la escala, ayuda ver dónde se ubican los sismos más potentes de la historia instrumental. Y el primer puesto lo tiene, por amplio margen, un terremoto ocurrido en Sudamérica.
| Terremoto | Año | Magnitud | Energía vs. Chocó (M6.7) |
|---|---|---|---|
| Valdivia, Chile | 1960 | 9.5 | ~16.000 × |
| Alaska, EE. UU. | 1964 | 9.2 | ~5.600 × |
| Sumatra, Indonesia | 2004 | 9.1 | ~4.000 × |
| Tōhoku, Japón | 2011 | 9.1 | ~4.000 × |
| Chocó, Colombia | 2026 | 6.7–7.4 | referencia |
La cifra de la última columna es la que cuesta creer: el terremoto de Valdivia de 1960 —el más grande jamás medido, con magnitud 9.5— liberó del orden de 16.000 veces más energía que un sismo de magnitud 6.7. No "un poco más": decenas de miles de veces más. Esa es la naturaleza logarítmica de la escala en carne y hueso.
¿Por qué la profundidad cambia tanto lo que se siente?
Un detalle clave del sismo de Chocó es que fue relativamente profundo: su foco estuvo a unos 80 a 100 kilómetros bajo la superficie, según la fuente. La profundidad influye muchísimo en cómo se percibe un terremoto, y de una forma que parece contraintuitiva.
Piensa en la energía sísmica como ondas que salen del foco en todas direcciones, como las ondas en un estanque. Si el foco es superficial (pocos kilómetros), esas ondas llegan a la superficie con casi toda su fuerza, pero se concentran en una zona más chica alrededor del epicentro: muy destructivo justo ahí, menos perceptible a gran distancia.
Si el foco es profundo, las ondas viajan más antes de llegar a la superficie, así que se reparten sobre un área mucho más amplia. El resultado es que un sismo profundo suele sentirse en una región enorme —en este caso, en ciudades a cientos de kilómetros como Cali, Manizales, Pereira e incluso Bogotá— pero, a igualdad de magnitud, tiende a ser menos destructivo justo en el epicentro que uno superficial, porque la energía se disipa parte del camino hacia arriba.
Por eso "se sintió lejísimos" y "fue muy destructivo" no son lo mismo, y no siempre van juntos. La profundidad es una de las razones por las que dos terremotos de igual magnitud pueden tener efectos muy distintos.
Malentendidos comunes que conviene evitar
- "La magnitud cambió porque alguien se equivocó." No. Las primeras cifras son estimaciones rápidas que se afinan con más datos; revisar la magnitud es parte normal del proceso, no un error.
- "Un 7 es apenas más fuerte que un 6." En energía, un 7 libera unas 32 veces más que un 6. La escala engaña porque los números están comprimidos.
- "Magnitud y daño son lo mismo." La magnitud mide la energía liberada; el daño depende además de la profundidad, el tipo de suelo, la calidad de las construcciones y la cercanía a zonas pobladas.
- "Todavía se usa la escala de Richter." El nombre sigue vivo en el habla común, pero las autoridades usan la escala de magnitud de momento desde hace décadas.
Para llevarse
La fuerza de un terremoto se mide en una escala logarítmica en la que cada punto significa unas 32 veces más energía — por eso una diferencia pequeña en el número, como la que se vio entre las cifras preliminares del sismo de Chocó, es una diferencia enorme en la realidad. Esas revisiones en las primeras horas no son errores: son la ciencia afinando su respuesta a medida que llegan más datos.
Entender la escala ayuda a leer las noticias sísmicas con más calma y menos confusión: a distinguir un ajuste técnico de una contradicción, y una magnitud de un nivel de daño. Si quieres comparar dos terremotos y ver cuántas veces más energía liberó uno que otro, la escala interactiva de arriba hace la cuenta al instante.
Información sobre el evento del 10 de agosto de 2026 basada en los reportes preliminares del Servicio Geológico Colombiano y del USGS, verificada a esa fecha y sujeta a revisión oficial. Para datos actualizados, consulta las fuentes oficiales.
Explicación educativa de cómo se mide la magnitud de un terremoto, con el sismo de Chocó del 10 de agosto de 2026 como ejemplo. Las magnitudes citadas siguen cifras preliminares del USGS y el SGC y pueden revisarse; no se reportan cifras de víctimas. Fuentes: USGS, SGC.
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